LOS 5 TEMAS CLAVE PARA DISFRUTAR HALLOWEEN Y CUIDAR A LOS NIÑOS Y NIÑAS
“No hay nada más
divertido para un niño que un disfraz y sentir que realmente es ese personaje.
Pero cuando son pequeños, creen con certeza que si tienen el traje de Superman
pueden volar, o que si son Spider-Man pueden saltar de la escalera porque les saldrá
telaraña. No se trata de arrebatarles la fantasía, sino de estar muy atentos a
su entorno para prevenir caídas, traumas o fracturas”, destaca la Dra. Alexandra Vega, gerente Médica y de
Farmacovigilancia de Genfar.
●
Talla exacta:
los trajes excesivamente holgados o largos provocan tropiezos frecuentes.
Además, se debe verificar que las máscaras o antifaces permitan ver y respirar
con total comodidad.
●
Cuidado con los accesorios: evitar tener elementos rígidos como espadas
plásticas o trinches pueden lastimar los ojos de otros niños al jugar o
provocar lesiones severas si el menor corre y cae sobre ellos.
2. Piel y pisadas: prueba de alergia y calzado cómodo
●
Zapatos para caminar: a veces, por completar el disfraz (como usar alpargatas con trajes
típicos), se maltratan los pies de los niños. Ante jornadas largas, se debe
priorizar calzado cómodo, seguro y antideslizante.
●
Prueba previa con el maquillaje: para prevenir reacciones alérgicas, se recomienda
aplicar una pequeña muestra de las "pintucaritas" el día anterior en
el brazo o en la nuca. Al terminar la fiesta, el producto debe retirarse de
inmediato con crema para no dejar la piel expuesta toda la noche.
3. En multitudes: un adulto por cada niño
●
Nunca delegar el cuidado de un niño a otro
menor: un niño no puede encargarse de otro
niño. Si hay hijos de distintas edades (por ejemplo, de cinco y diez años), sus
capacidades son diferentes; cada adulto debe supervisar directamente a un
menor.
●
Identificación visible: ante la gran cantidad de disfraces idénticos en calles o centros
comerciales, los niños deben portar una escarapela con su nombre, dirección y
teléfono de contacto, además de memorizar el nombre de sus padres.
●
Hidratación y pausas: la emoción hace que los pequeños ignoren su fatiga. Es vital
ofrecerles agua constantemente y respetar sus momentos de descanso.
4. Golosinas: empaques sellados, alerta con colombinas
y moderación
●
Solo empaques individuales: no se deben recibir ni entregar dulces abiertos o a
granel para evitar cualquier contaminación.
●
Revisión previa:
los cuidadores deben examinar fechas de vencimiento y vigilar alérgenos
críticos (como maní en chocolates). En niños pequeños, se deben evitar
caramelos duros por riesgo de atragantamiento.
●
Prohibido correr con colombinas: tropezar con un dulce con palito en la boca puede
causar un grave trauma oral o rotura dental.
●
Pactar raciones diarias: para el niño, recoger dulces es un triunfo. En lugar de prohibir, los
padres deben negociar una cantidad moderada al día para que el botín dure
semanas y se eviten episodios de dolor de barriga, náuseas, vómito o diarrea.
5. Signos de alarma: acudir a urgencias a tiempo
●
Reacciones alérgicas: hinchazón en boca o nariz, dificultad respiratoria, tos repentina o
brote de ronchas en la piel.
●
Descompensación digestiva: dolor abdominal intenso o vómito recurrente. Un
niño que vomita y no tolera líquidos puede deshidratarse en cuestión de una
hora; ante este escenario, la indicación médica siempre será consultar a
urgencias de inmediato sin automedicar.

Comentarios
Publicar un comentario