UNIDOS PARA SONREÍR,
UNIDOS PARA AYUDAR, UNIDOS PARA TRANSFORMAR VIDAS
u A raíz del terremoto que afectó diferentes
regiones de Colombia, desde la Fundación se gestionaron, coordinaron y enviaron
ayudas a una de las regiones más golpeadas: Litoral de San Juan en Chocó.
u Desde la Fundación Unidos para Sonreír se
identificaron hogares de niños y niñas con parálisis cerebral afectadas por
este desastre natural. Por ello, se habilitó un botón para apoyar a la
reconstrucción de sus hogares, las donaciones se pueden hacer des 50 mil pesos.
u ¿Cómo reaccionar y tratar estos momentos de alto estrés con personas con parálisis cerebral y movilidad reducida? Expertos de la Fundación brindan algunas pautas que le pueden ayudar a manejar estas situaciones.
La Fundación Unidos para Sonreír, dedicada a trabajar de manera integral con niños, niñas y adolescentes con parálisis cerebral y movilidad reducida, se une a las donaciones y apoyos en todos los frentes, dirigidas a las personas que han sido afectadas por el terremoto en Colombia.
Ayuda paso a paso
Desde la Fundación, se realizaron varias acciones enfocadas a apoyar a quienes lo necesitan, “el primer paso fue contactar e identificar a las familias que hacen parte de Unidos para Sonreír, revisamos su situación y detectamos que cerca de 30 familias tuvieron afectaciones en sus casas. Afortunadamente, ninguna persona resultó lastimada. Una vez identificados, brindamos acompañamiento psicosocial y estamos en el proceso de seguimiento”, comentó Leidy Cuestas, CEO de la Fundación Unidos para Sonreír.
En paralelo, en la web oficial, se activó un botón para que las personas donen y así solventar las necesidades de estas familias afectadas. Las personas interesadas pueden ingresar a unidosparasonreir.org pestaña “Campañas” y donar desde 50 mil pesos; “lo recibido se ha utilizado para enviar elementos a Litoral de San Juan en Chocó y aportar a las necesidades que hoy enfrentan las familias. Entre todos podemos apoyar a las familias que hoy nos necesitan. Además este sábado 22 de agosto la Fundación entregará en el Chocó más mercados, ayudas y dos gimnasios de rehabilitación en casa”, explicó la CEO.
Como tercer frente, el pasado sábado 15 de agosto en el Palacio de los Deportes en la capital colombiana, se enviaron a Litoral de San Juan en el Chocó, gracias a Carolina Deik, primera dama de Bogotá, la Fundación Camioneros por Colombia, APIs Student Agency, los bogotanos que donaron los mercados y la Fundación Unidos para Sonreír, 16 toneladas de ayuda, “recolectamos alimentos, comida para mascotas, medicamentos y kits escolares para quienes más lo necesitan. Creemos que el poder de una sonrisa y trabajar unidos... transforman vidas”, resaltó Leidy Cuestas.
A raíz de esta retadora situación que vive Colombia, la Fundación detectó que las personas con parálisis cerebral y en general con discapacidad cognitiva o física, tienen un mayor grado de dificultad para evacuar en caso de algún desastre o emergencia y enfrentan síntomas pos traumáticos. A continuación, algunas pautas para que sus cuidadores y familiares identifiquen situaciones y sepan enfrentarlas:
Pautas
para actuar en momentos de alto estrés:
”En las personas con parálisis cerebral, la
respuesta al estrés agudo tiene particularidades que van más allá de lo
emocional: muchos tienen alteraciones en el procesamiento sensorial (hiper o
hiporreactividad), dificultades de comunicación expresiva y dificultades
motoras que reducen su capacidad de huir, protegerse o autorregularse
físicamente. Esto hace que la intervención de la familia sea aún más
determinante” aclaró la doctora
Isabel Londoño Ossa, médico fisiatra.
1.
Cuidado del cuidador: La regulación del niño depende directamente del estado del adulto.
Un cuidador en pánico transmite esa activación. Si la familia está desbordada,
buscar apoyo de otro adulto de confianza para el manejo directo del niño, niña o adolescente, mientras se resuelve la emergencia logística.
2.
Co-regulación antes que instrucción verbal: La persona con páralisis
cerebral,
especialmente si tiene compromiso cognitivo o del lenguaje, no se calma porque
se le explique que "ya pasó". Se calma cuando percibe, a través del
cuerpo del cuidador, que el peligro terminó: contacto físico sostenido (abrazo
firme, mano sobre el pecho o espalda si tolera presión profunda), voz baja y
pausada, respiración lenta y visible que,
el niño pueda imitar o sentir.
3.
Retorno inmediato a la rutina y a los objetos conocidos
La previsibilidad es un regulador neurológico. Recuperar cuanto antes horarios
de alimentación, terapia, sueño y objetos de apego (silla, cojín postural,
juguete, dispositivo de comunicación) reduce la carga alostérica. Si la
vivienda no es segura, replicar la rutina en el nuevo entorno es más importante
que el lugar físico en sí.
4.
Atención a la desregulación sensorial
Vigilar
signos de sobrecarga: aumento del tono muscular (espasticidad), bruxismo,
llanto inconsolable, autolesión o
por el contrario, aplanamiento y desconexión. Ofrecer estrategias ya conocidas
por el niño (compresión profunda, mecedora, música específica) en vez de
introducir nuevos estímulos en medio de la crisis.
5.
Comunicación adaptada a su nivel
Si el niño
no tiene lenguaje verbal funcional, usar apoyos visuales, pictogramas o su
sistema de comunicación aumentativa habitual para explicar qué pasó y qué va a
pasar ahora. La incertidumbre sin explicación accesible aumenta la ansiedad,
incluso en niños con discapacidad cognitiva severa.
De acuerdo con
Emily Orjuela, trabajadora social de la Fundación Unidos para Sonreír, estas
pautas pueden guiar a los cuidadores y familias para que las personas con
parálisis cerebral puedan retomar la normalidad después de sucesos fuertes.
Regulación
física inmediata
·
Verificar
lesiones: Revise rápidamente que no existan golpes.
·
Controlar
la postura: Acomode su cuerpo en una posición cómoda.
·
Frenar
la silla: Asegure los frenos si usa silla de ruedas.
·
Ajustar
soportes: Coloque almohadas para relajar los músculos tensos.
· Contener el cuerpo: Use abrazos firmes pero suaves para reducir espasmos.
Comunicación y contención emocional
·
Bajar
el tono: Hable con voz suave, pausada y grave.
·
Mantener
contacto visual: Mírelo de frente y a su misma altura.
· Evitar el caos: Aleje al menor de gritos o llanto de otras personas.
Estabilización sensorial
·
Reducir
estímulos: Apague alarmas, radios o luces parpadeantes cercanas.
·
Contacto
piel con piel: Acaricie su espalda o manos de forma rítmica.
·
Música
suave: Coloque sonidos relajantes que el menor ya conozca.
·
Respiración
guiada: Respire profundo cerca de él para que imite el ritmo.

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